La pesadilla de Heinrich Füssli

¿Cómo ha llegado esta enigmática mujer a su postura, desplazada en su lecho al revés? En este anhelo de entrega, ¿acaso debería apreciarse una paciencia oscura, una laxa voluntad y un espíritu quebrado que sugiere claudicación?
El caballo me parece ser una fantasía oscura, bastante viril y arrolladora. Es impresionante ver el umbral de la bestia figurarse a través de una abertura que es poco definida, como si representase una rotura más de fronteras psíquicas que una diagramación coherente del espacio.
¿Y la pequeña criatura? Quizás sea el espíritu de la propia dama; ánimo nostálgico, complaciente con la desdicha sobre el manto blanco de una pútrida pureza femenina.
